La tendencia positiva de los diferentes indicadores del mercado catalán del cemento se consolidada con las estadísticas recogidas durante el mes de junio, que señalan un aumento del consumo de un 7,2% y también una mejora de las exportaciones del 16,1%. Con estos datos, el primer semestre de 2021 se ha cerrado con un total de 1,09 millones de toneladas de cemento consumidas en Cataluña, muy cerca ya, pero todavía por debajo, de las cifras de 2019 (año anterior a la pandemia y sus efectos sobre la actividad económica), que fueron de 1,12 millones de toneladas. En el caso de las ventas en mercados exteriores, los acumulados del primer semestre son incluso superiores: 1 millón de toneladas (2021) frente a 966 mil toneladas (2019).

La recuperación económica experimentada durante la primavera -y amenazada ahora de nuevo con la 5ª ola de la Covid-19- ha hecho mejorar las expectativas del sector, que ha pasado de unas previsiones de crecimiento del consumo entre el 0 y el 3% durante 2021 a unas que oscilan entre el 5 y el 8% de incremento respecto al año anterior. Para consolidar esta mejora, desde la patronal Ciment Català se propone a los gobiernos catalán y español que relancen la inversión en obra pública que, tras 13 años en mínimos, se ha convertido ya en imprescindible. 

El presidente sectorial, Salvador Fernández Capo, recuerda que se necesitan “inversiones sociales, en vivienda, en infraestructuras para la movilidad, en cercanías, o en sistemas de gestión de aguas”.  En este sentido, insta a las administraciones públicas a aprovechar los Fondos Europeos Next Generation para desarrollar proyectos de infraestructuras “ligados a la Digitalización o a la Energía” ya que un reavivamiento del sector de la Construcción “tiene un efecto multiplicador sobre el conjunto de la economía, y genera actividad y empleo en diversos sectores”.